Category Archives: Uncategorized

Filosofía de la información

florid

Las redes sociales se involucran cada vez más en nuestras vidas. ¿Son, ellas también, un problema filosófico? Sin duda. Porque cambian el modo en que nos relacionamos entre nosotros (familia, amigos, compañeros de escuela y de trabajo, conocidos, desconocidos). Y también porque contribuyen de manera decisiva en la formación de nuestras imágenes del mundo y en cómo dotamos de significado a imágenes, conceptos y actitudes.

El filósofo italiano, radicado en Oxford, Luciano Floridi, que se dio a conocer hace casi dos décadas con un valioso trabajo sobre el escepticismo y las falacias modales, se dedica actualmente a la filosofía de la información. Esta rama de la filosofía se ocupa, entre otras cosas, del estatuto de los datos y de la realidad, del modo que entendemos la relación entre ambos a la luz del concepto más dinámico y complejo de información; así como de su valor epistémico.

Por su especialización, Floridi participa de algunos de los más intensos debates contemporáneos. Por ejemplo, el problema de la vulneración de la privacidad en internet, o los límites entre lo público y lo privado en la web y en las redes sociales.  El diario español La Vanguardia le hizo una interesante entrevista en el mes de febrero, en la que se refiere brevemente a algunos de estos fascinantes problemas filosóficos, y explica, también sintéticamente, su posición como consejero de ética digital de la Unión Europea.

Luego de leer la entrevista, que transcribimos debajo, podemos seguir preguntándonos:

  • ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de conservar disponible en internet toda la información de las personas públicas? ¿Y de las privadas? ¿Cómo establecerías una diferencia clara entre ambas?
  • ¿A dónde se puede recurrir, en la Argentina, ante la sospecha de un caso de vulneración de la privacidad? ¿Existen instituciones dedicadas a esto? ¿A quién acudirías, en tu propio ámbito, en busca de consejo o ayuda?

 

Aquí se puede leer, en castellano (aunque con varios problemas de traducción), un trabajo en el que Luciano Floridi responde a especialistas que discuten su obra. Es un texto bastante técnico, pero puede dar una idea de hacia dónde se orientan, hoy en día, la ontología, la epistemología y la lógica.

http://www.redalyc.org/pdf/1790/179026369008.pdf

 

La Vanguardia – 18/02/2016

Entrevista de Lluís Amiguet

Colab.LV | Foto: Xavier Cervera

 

Luciano Floridi, 

director del Internet Institute de Oxford y del Consejo de Ética Digital de la UE

“Tengo 51 años: en 10, la vida entera de mil millones de personas estará en Facebook, que ha demostrado que si cambia su algoritmo de contenidos, cambia el humor de sus usuarios y un día tal vez su voto. Nací en Roma, pero he crecido en Oxford. Colaboro con el Social Trends Institute de Iese Barcelona”.

 

Periodista: En internet salen cosas de mí que no me gustan…

Floridi: Puede pasarle a cualquiera: aquel día en que se hizo una foto con quien no debía haciendo lo que hoy no quiere que se sepa.

¡Por Dios, que la saquen ya!

Vamos a ver: ¿esa foto es legal o no?

Para mí es desastrosa.

¿Se hace apología en ella de algún crimen: pederastia, pornografía, drogas? ¿Se tomó o colgó sin consentimiento o vulnera derechos suyos o de terceros?

¿Qué pasaría si fuera así?

Que cualquier juez de la UE –e incluso Google sin necesidad de orden– le retiraría los enlaces y la bloquearía en su plataforma de origen. Y tenemos un acuerdo UE-EE.UU. en vigor para bloquearla también en los dos continentes.

¿Y si la foto es legal, pero no me gusta?

Si el problema es que usted cree que la camisa a cuadros no le favorece…

Supongamos que es algo peor.

Si usted cuelga una foto suya desnudo…

Eso seguro que no me favorece.

…En un momento de locura que lamenta…

Hay que retirarla por el bien de todos.

Mi criterio como miembro del consejo de Google, que la compañía asume, es hacerle caso a cualquiera –persona pública o no– que aduzca una razón convincente y retirar esos enlaces.

Pues me alegro, pero ¿por qué diferencia usted ahora entre persona pública o no?

Porque si una persona tiene interés público, se considera que cuanto hizo también y en ese caso prevalece el derecho del público a saber esa información sobre ella al de ella a no revelarla.

¿Y quién decide si alguien es público o no? ¿Es usted público? ¿Es usted famoso?

Sí, yo ahora mismo soy un personaje público. Y estoy de acuerdo con usted: es un criterio en vigor, pero sin rigor. Un taxista, por ejemplo, cuando lleva el taxi también es un personaje público, pero cuando no lo conduce, no lo es.

Cualquiera es famoso en su barrio, pero no por ello merece menos protección.

Por eso aconsejo en Google, Oxford y la Unión Europea que ignoren ese criterio y lo sustituyan simplemente por el de ayudar a la persona en la medida de lo posible y lo importante.

Pero es difícil bloquear internet.

Imposible, porque, como sabe, fue concebido para que no tuviera centro, pero Google está borrando enlaces en el ámbito europeo e incluso en el global para que no se pueda acceder al contenido desde la red nacional del afectado.

¿Cómo podría bloquearlas todas?

Sólo se puede con un robot que impida el acceso a la base de datos o plataforma que alberga el contenido que le perjudica a usted siempre y cuando no haya sido replicado todavía.

Digamos que tuve deudas y las saldé, pero siguen apareciendo al guglearme.

En un caso así se vio involucrada La Vanguardia y originó la primera demanda por derecho al olvido ante el Tribunal de Estrasburgo. Insisto en que nuestro criterio hoy es retirar esos enlaces, porque creemos que todos tenemos derecho a rehacer nuestra imagen y nuestra vida.

¿Y mi derecho a saber que alguien no pagó una deuda antes de prestarle?

Debe prevalecer el de quien ha demostrado que intenta rectificar y procede de buena fe.

¿Por qué?

Si no hay derecho al olvido para las personas, tampoco lo habrá para los pueblos. Muchos años después, los hijos y nietos de quienes vivieron una guerra civil –pienso en Irlanda o el País Vasco– verían en internet a quienes mataban y morían y así jamás cerraríamos las heridas de viejas guerras. Hay que pasar página.

Otros hablan de derecho a la memoria.

Derecho al recuerdo, sí; al odio y la represalia, no. Honrar a las víctimas no debe servir para legitimar la revancha de quienes creen ser herederos de alguno de los bandos de una guerra.

¿Y si Google no me hiciera caso?

Puede usted recurrir a su agencia estatal de protección de datos y pronto podrá también beneficiarse de la legislación que prepara la UE. ¿Pero no le parece que algo falla si usted ahora debe pedir protección a Google?

¿Qué?

La sociedad debe protegerse a sí misma y no tener que confiar en una empresa privada. Y todavía no me ha preguntado por la bomba que significa Facebook para nuestro futuro.

No me asuste.

Facebook encierra riesgos mucho mayores que Google: ya tiene media vida de 1.000 millones de humanos y dentro de 20 o 30 años tendrá la vida entera de miles de millones.

¿Y qué?

Ya experimentó con 689.000 usuarios. Varió su algoritmo para que unos recibieran sólo malas noticias y otros sólo buenas.

¿Y esos usuarios entonces eran más optimistas o pesimistas?

Era previsible, sí, pero lo demostraron empíricamente y lo publicaron. Aunque lo increíble es que nadie se quejó del experimento. ¿Se imagina esa influencia poco antes de un referéndum trascendental que se decide por pocos votos?

¿Y el futbolista que vio su fichaje suspendido por el Barça por un viejo tuit anticulé?

Por casos como ese, ahora abogo por que las plataformas sociales borren todos sus contenidos cada año, por ejemplo, y que el que quiera se los guarde en su disco duro, pero que no queden para siempre a disposición de todos durante el resto de nuestras vidas.

 

El algoritmo del poder

En la red, como en el universo de Einstein, la eternidad colinda con cualquier instante y Pitágoras nos avisa de que la última esencia de la realidad son los números. Hoy el poder también son unas cuantas cifras secretas: los algoritmos. Los de Google revelan si usted pagó la hipoteca y si le darán otra y los de Facebook –los que más miedo dan a Floridi– pueden alterarse, se demostró, para cambiar el humor de millones de usuarios y con él el destino de los pueblos. También son capaces de revelar que en las fiestas usted bebe demasiado o recordarle que estuvo en Bilbao (en el funeral de su mejor amigo) hace un año o en Cornualles hace cuatro (en el hotel del acantilado que adoraba su exmujer, a quien trata de olvidar hace tres).

 

Advertisements

Leave a comment

Filed under Filosofía actual, Uncategorized

“¿Qué es la filosofía?”

Durante 2013, el Departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, organizó este interesantísimo ciclo.
La profesora Silvia Magnavacca, especialista en Filosofía Medieval y Renacentista, lo inauguró con esta conferencia, en la que combinó su erudición, su proverbial buen humor, y su generosidad para responder a una pregunta nada sencilla.
Vale la pena escucharla.

Leave a comment

February 3, 2014 · 4:37 pm